Las musas también quieren ser humanas.
O por lo menos dejar de ser musas
Que les bajen del pedestal
pisar la tierra
beber algo
brindar
bailar
aprender ritmos humanos
respiraciones.
Las musas también quieren sentir el aliento en su nuca.
Tampoco ellas pueden cambiar quienes son.
Pero a veces,
las musas sueñan humanidad y se tocan
y sienten la piel
Dios bendiga a mis musas