No necesito que me saques una sonrisa constantemente.
No quiero estar sonriendo eternamente.
Mi sonrisa no es tu premio de permanencia,
aquí no existen los contratos
el afán por aparentar solo te aleja de mi abrazo.
Mi luto es mío
no lo compartas,
el luto es necesario
y vital
no necesito que tú lo comprendas
si llegué aquí fue sin regalos de nadie
y fíjate, no me va mal.
Lo que escondes y no enfrentas
es tu mochila
no me cargues con ella,
yo te libero de mí,
feliz camino de vuelta.