El día que te enterramos fue el más difícil de mi vida.
Despedirme de ti es lo más doloroso y difícil que he hecho
jamás.
Cuando un hijo muere el corazón de la madre muere con él.
Pero tendrías que vernos a los tres.
Has conseguido que llegue la paz al terreno en eterno
conflicto,
sólo tú hubieras conseguido parar la guerra en Siria
en donde te hubieran conocido.
Mi padre cavó tu tumba y un quejío
Pablo te echó la tierra y el cemento
y yo te sigo llorando, ay hijo mío...
Ahí estuvimos los tres
alrededor de ti
y el mundo se puso al ralentí
y se hizo el silencio.
Nunca habrá suficiente homenaje para todo lo que nos has regalado.
El amor no se dice. Lo sé porque tú.