Ya no puedo salvarte
ni si quiera puedes salvarte tú
y pudiste hacerlo
tenías el salvavidas puesto
por qué te lo quitaste
justo cuando sabías que podías ahogarte
decidiste darte un capuzón
ir al fondo del mar
dejar que la ola pasara por encima de ti
creyendo que salir estaba en tus manos
en tus pies
como si pudieras decidir volver a Ítaca y que lavaran tus pies
como si quien fuera pudiera reconocerte por los pies
pero si ya no te reconoces en tu propio espejo
por eso la fuerza de la ola te hundió más de lo que calculaste
y no te importó morir
sabiendo que así nunca tendrías que decir
- cuánto he estado equivocado
para no tener que oír
- te equivocaste
el cementerio está lleno de valientes
pero tú eres un cobarde
porque no estás muerto
pero te niegas a salir de las profundidades.