Sigo siendo invisible
sigo viendo caminos donde hay paredes
ojos que me miran donde no hay nadie
y menos aún mirándome
cómo voy a aprender
si todo es un continuo desaprendizaje
un dejar de tener claro lo que no sembraba dudas
pero el fruto que ha salido no se puede comer
de hecho habla
son palabras hablándome
riéndose de mí
porque dicen que sigo sin entender nada
que quizás nunca lo entienda
que quizás la soledad autoimpuesta es lo que me sale a pagar
por eso aunque no tenga deudas
no dejo de deberme a mí misma.