Voy a ignorarte como si me dieras igual.
Para ver si así al menos yo me lo creo.
Aunque tú no.
Tampoco sé cuales son tus creencias.
No sigo a ninguna religión.
Creía tener unos arneses seguros,
y resulta que sólo eran mis brazos.
Simples brazos humanos.
Aún no sé si los brazos se me soltaron
o yo me dejé caer.
Pero para el caso es lo mismo:
me rompí.