Quiero todo lo que sueño
Pero temo lo que quiero
Estoy dispuesta a sacrificar tanto
que el día que pase el cobrador del frac
no sé con qué brazo voy a abrirle la puerta.
Empeño mi cuerpo y mi vida entera a un sueño
y al mismo tiempo tengo miedo de morir.
Mi nombre es una paradoja. Soy el punto de mi propia i.
Aunque a veces pinto corazones en vez de puntos.