Por la dificultad del mundo. Por no dejarnos doblegar.
Por sentirnos libres, aunque seamos unos esclavos más.
Por la gloria del futuro. Por nuestra gloria sin fama.
Por los tesoros sin riquezas, esos te harán rico.
Celebremos nuestra nuestra riqueza sin dinero.
Celebremos el no tener celebración.
Sumemos todo lo que tengamos y que el resultado sea nada.
Y he aquí lo más importante: que esa nada,
al ser nada, sólo a nosotros pertenezca.
Nuestra nada.